martes, 27 de mayo de 2014

Silencio

Un día cuando el sol no nace
No se escuchan ni murmullos
Ni cantos de aves.

Las flores no nos hablan
la Noche grita,  
Se adueña de las horas.

La penumbra y una mirada
Me llaman y dicen:
-La noche eterna del alma se apodera.-

Me recuesto en la cama.
El agua gotea en el baño;
ese dulce sonido se interrumpe,
se sintió el llamado del cuervo.


La Noche calla.